Transporte público / Siguen las colas para sacar la tarjeta
Sin SUBE, el boleto
llegaría a 2,5 pesos
Según las empresas de transporte, el
precio del recorrido mínimo de colectivos se duplicará; el Gobierno dijo
que ahora será "tarifa plena"
Emiliano: si no la conseguimos acá, terminamos la travesía." Así de
tajante fue Lorena Bures, una instrumentista de 37 años, en su
comentario a Emiliano Armanasqui, un enfermero de 39, ambos compañeros
de trabajo del Hospital Alemán, en la extensa fila que partía de uno de
los puestos improvisados en la Plaza de Mayo. Para Emiliano y Lorena, la
"travesía" era conseguir por estos días la codiciadísima tarjeta SUBE, tarea difícil si las hay.
El esfuerzo podría haber valido la pena a juzgar por lo que viene. Ayer, el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, advirtió
-sin mayores precisiones- que "quienes no quieran incluirse [en el
SUBE] deberán pagar la tarifa plena". Ante la consulta de LA NACION, una
fuente de la cámara de transportistas le puso número: sin el subsidio,
el precio del boleto mínimo de colectivo rondaría los 2,50 pesos.
En medio de la negociación con el Gobierno, el empresario prefirió no
dar su nombre, pero aseguró que el precio volverá a los parámetros
históricos: "No puede estar muy lejos de esa tarifa, ya que siempre el
subte y el colectivo estuvieron parejos en cuanto al costo del boleto.
Pero el número final se definirá de acuerdo con el recorte que se
realice", indicó.
Para cuando Schiavi ya había terminado de hablar, Lorena y Emiliano
habían hecho un largo camino en otro día de interminables colas en los
puntos de distribución de la tarjeta SUBE. En Palermo, en una sucursal
del correo privado Oca, les dijeron que no tenían sistema. Más tarde, en
otra de Correo Argentino, que no tenían plástico. Ya en Retiro, a las
15.15, les indicaron que sólo entregaban hasta las 15. Y así, en el
apuro por sacarla, se dirigieron frente a la Casa de Gobierno, donde se
unieron a cientos de pasajeros que respondían a la advertencia del spot
televisivo gubernamental: "Si todavía no lo hiciste, tenés que hacerlo
ya; sí, ya".
De esta manera, la demanda por acceder al SUBE se
triplicó en tan sólo 48 horas. La razón fue el anuncio oficial de que
quien no adquiera la tarjeta antes del 10 de febrero, perderá los
beneficios del subsidio y, por lo tanto, pagará más caro el pasaje. Tras
la concentración popular en los puestos de entrega, la Secretaría de
Transporte decidió extender el horario de atención hasta las 19.
En tanto, el gobierno porteño reclamó ayer al Ejecutivo
nacional "que sea más claro" sobre la implementación del SUBE y los
posibles aumentos. "Habrá que ver cómo funciona la implementación.
Todavía no sabemos de qué se trata ni cuál va a ser el aumento", señaló
la vicejefa de gobierno, María Eugenia Vidal. En respuesta, Schiavi
insistió en línea con el mensaje del spot que desató el furor por los
plásticos para viajar: "No estamos hablando de aumento de tarifas,
estamos implementando un sistema a través del cual se otorga el
beneficio del subsidio. En todo caso, habrá una pérdida de ese beneficio
para quienes no quieran ser parte del sistema del SUBE".
Mientras tanto, Lorena y Emiliano, como muchos otros,
continuaban a la espera de su tarjeta. "Le mandé un mensaje a mi jefa
diciendo: «Tenemos 200 personas delante, llamá a alguien que nos
reemplace que hasta mañana no volvemos", dijo, con picardía, Lorena, que
de lunes a viernes viaja desde Hudson hasta Barrio Norte para llegar al
trabajo. Toma un ómnibus de media distancia (8 pesos diarios, ida y
vuelta) que la deja en Corrientes y 9 de Julio, donde toma el subte
línea D (otros 5 pesos diarios). Domingo, su marido, trabaja en la
administración del mismo hospital, por lo que cada uno necesita 286
pesos mensuales para trasladarse al trabajo. En tanto, Emiliano viaja
diariamente desde José C. Paz hasta el hospital. Toma el tren hasta
Palermo (2,60 pesos diarios) y allí el subte D (otros 5 pesos diarios).
Eso suma 167 pesos mensuales.
Desde las 6
El presidente de la Unión de Consumidores de Argentina,
Fernando Blanco Muiño, afirmó que si no se completa la distribución de
las tarjetas antes del 10 de febrero, van a pedir una extensión del
plazo. Muiño agregó que solicitarán que la entrega diaria comience desde
más temprano. "Hubo gente en la Plaza de Mayo desde las 6 de la mañana,
para que los atiendan a las 10, cuando abrió. No tiene sentido someter a
un usuario a eso."
Schiavi señaló que se han entregado alrededor de 5
millones de tarjetas SUBE. Aseguró además que se "están reforzando los
mecanismos de entrega para que todos los que quieran tenerla, puedan
obtener su tarjeta a tiempo"
Actualmente, la tarjeta SUBE se puede utilizar en 350
líneas de colectivos (en unas 18.091 unidades), las 6 líneas de subtes y
en 140 estaciones de trenes. Ante la demanda por mayor información, y
en medio del desborde de llamadas al 0800 777 SUBE (7823), la web www.sube.gob.ar volvió a colapsar ayer en varios momentos del día..