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SALIDAS 3

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SAN VICENTE INVITA :A LA 3° FIESTA 

DE LAS TROPILLAS ENTABLADAS Y LA TRADICION....

En estla ciudad sureña se realizará, del 27 al 29 de este mes, la 3ª Fiesta de las Tropillas Entabladas y la Tradición, que incluye un amplio programa de atracciones criollas y actividades artísticas. 

Una vez más, el festejo de nuestras tradiciones se dará cita en San Vicente, un distrito que, en estos últimos años, ha rescatado varias fiestas populares.

En el marco de la celebración del Día de la Tradición, la Comisión municipal de Festejos Tradicionalista trabaja a destajo para lo que será la "3° Fiesta de las Tropillas Entabladas y la Tradición", con un amplio programa de actividades. El mismo cuenta con la adhesión de la Federación de Centro Tradicionalistas de la provincia de Buenos Aires.

Dicho festejo tendrá lugar el 27, 28 y 29 en el Campo de Destrezas Criollas y la Identidad Nacional, ubicado frente la estación ferroviaria. desfiles de carruajes, corrida de sortijas, jineteadas, entrevero de tropillas y rueda de basto y encimera y concursos, serán algunas de las atracciones.

Además, durante estos tres días habrá patio de comidas, paseo artesanal e innumerables shows musicales y de danzas criollas, con la participación de artistas y ballets de toda la región.

Cabe recordar que el "Día de la Tradición", que se celebra cada 10 de noviembre, es la fecha en la que se rememorar el nacimiento de José Hernández, autor del "Martín Fierro", la obra máxima de la literatura gauchesca.

Expresiones criollas
Desde el gobierno municipal, destacaron que a través de la Comisión de Festejos Tradicionalistas, "se viene impulsando gratuitamente, las expresiones criollas y camperas de toda la región".

Así, mencionaron que al margen de esta convocatoria, los centros tradicionalistas de distintos sectores de la provincia de Buenos Aires eligen a San Vicente para desfilar y mostrar "sus pilchas" ante la multitud.

Otra de las acciones que resaltan es el "Abrazo Solidario a las Escuelas Rurales" que año a año se realiza en el distrito, donde la tradición se fusiona con la camaradería y la tradición. La organización de este evento también está en manos de esta comisión, que pone al servicio de la educación local "todo el andamiaje gaucho".

Payadores

Otro de los hitos que "enorgullecen" a la gestión que dejará el gobierno el 10 de diciembre es la creación del "Encuentro Internacional de Payadores".

Asimismo, revalorizaron el hecho de haber participado en la "Declaración de Patrimonio Inmaterial del Mercosur" a la Payada y a los Payadores, cuya declaración fue formalmente entregada en Paraguay hace pocos días.

Cabe señalar, que el distrito cuenta con dos espacios únicos en materia de festejos tradicionalistas: El Predio Ferial Vieja Estación, donde se realizan las mayores fiestas populares del distrito, y el Predio Soberanía Nacional, dedicado a todas las expresiones criollas y tradicionalistas, como las Carreras de Sortija, Carreras de los Tambores, Bastos y Encimeras y tantos otros juegos de destreza criolla que encuentran y reúnen a miles de personas en cada convocatoria.

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SALIDAS, UNA BUENA EXCUSA PARA 

SALIR... VISITA LA VIEJA PULPERIA TESONE EN LUJAN

En el pueblo de Cortines se rescató el emblemático edificio con una propuesta gastronómica campera; a pocos km, Jáuregui invita a descubrir su historia

La pulpería conserva las paredes de ladrillo a la vista, 
los techos de bovedilla y los pisos originales. 
Foto: LA NACION / Patricio Pidal / AFV
Con el logo del viejo sifón de soda como estandarte, la vieja pulpería Tessone reabrió sus puertas hace unos meses en la esquina de un bulevar arbolado en el pueblo de Cortines, partido de Luján.
El zócalo de la entrada, las paredes de ladrillo a la vista, la máquina de escribir olvidada en un rincón, el espejo del colectivo El Pimpollo de Luján -con el que el viejo Obaica llevaba a los chicos de la zona a jugar al fútbol-, los pisos originales y los techos de bovedilla de la que fue pulpería desde 1920 fueron restaurados por Marcos García y Germán Sánchez. Ellos quisieron recrear la tradición de un pueblo en sus raíces culinarias."La parada del tren, el almacén de ramos generales, la cancha de paleta y el Club Social y Deportivo Cortines eran el escenario donde transcurrió nuestra infancia, por eso quisimos rescatar este lugar con una propuesta gastronómica campera", cuenta García. Así, lo más agradable es comer en alguna de las mesas del deck de afuera sobre la calle arrullada por el sol o la luna, sin ruido constante de autos salvo el ladrido de un cusquito de tanto en tanto, o el ruido del motor de un coche que llega haciendo alarde a lo pueblerino para que todos se den vuelta y lo miren.
"El cortinero es muy cortinero. Aunque pertenece a Luján no es de Luján ni tampoco de Jáuregui, que se encuentra a pocos kilómetros", se ufana orgulloso de su pueblo. Los aperitivos Cinzano, Gancia y Fernet, la carne comprada directamente al matarife, los asadores criollos con lechón, chivito, cordero cada 15 días, el asado tradicional, las empanadas y las pastas caseras no faltan a la hora de comer en este sitio con historia.Pulperías en la pampa agónica o en medio de los pueblos, almacén de ramos generales o despensa surgieron como una necesidad con despacho de bebidas y vicios (yerba, azúcar, tabaco), a menudo funcionando como taberna o casa de juego.
Cuenta un tal fray Pedro de Simón que se las llamaba así "porque si los pulpos poseen muchos pies, ellas tienen muchas cosas para vender". Otros dicen que la palabra deriva de pulquería, que a su vez viene del araucano pulque o aguardiente.Los poetas se inspiraron en los pulperos y sus acompañantes para escribir algunas de sus coplas. Como Martín Fierro, al cual José Hernández hacía exclamar desde su Remington de piecita de pensión porteña: "Mi gala en las pulperías/ era cuando había más gente,/ ponerme medio caliente,/ pues cuando puntiao me encuentro/ me salen coplas de adentro/ como agua de la vertiente". O Hilario Ascasubi. Santos Vega comienza: "Cuando era al sur cosa extraña,/ por ahí junto a la laguna/ que llaman de La Espadaña/ poder encontrar alguna/ pulpería de campaña".

Recuerdos de Villa Flandria

A escasos metros de la pulpería nace un camino de tierra por tres kilómetros que conduce a Jáuregui, también conocido como Villa Flandria a cuenta de los tiempos de la Algodonera Flandria. Gran fuente de trabajo de la zona inspirada en el catolicismo social, ésta fue creada por el belga Jules Steverlynck y su esposa, Marie Alice, en 1928, junto con las iglesias, la villa, el coro Rerum Novarum, el club El Timón -donde se puede pasar el día y navegar en kayak- y el Club Social y Deportivo Flandria con su estadio Carlos V.
Todo se puede ver, aun el parque industrial donde hoy funcionan algunas empresas y conserva un museo que se visita sólo los domingos, con reserva previa.A medida que transcurre el camino enseña una escuela a la izquierda y a la derecha nace el sendero de Flandria, de un metro de ancho, ideal para caminar o andar en bicicleta. La abadía de San Benito de Jáuregui también se puede visitar antes o después de la comida. Mejor antes y en domingo: a las 10.30 es posible escuchar bellísimos cantos gregorianos. Un poco más lejos, una casona de adobe vende artículos religiosos, dulces y alfajores elaborados por los monjes benedictinos.
Los campos ondulados y arbolados con el fondo lejano de edificios y la basílica de Luján despiden la melancolía y la belleza del tiempo pasado. Pero mañana, ya lo dijo Luis Alberto Spinetta, siempre es mejor.

Datos útiles

La Vieja Pulpería Tessone: Dr. Queda en Muñiz 3498, Cortines, Luján, Buenos Aires. Teléfono: 02323 - 15 - 675797. Abierto viernes por la noche, sábado por la noche y domingo al mediodía
                                                                                                                      

LUGARES PARA VISITAR PARA EL FINDE SEMANA DE LARGO....

Falta poco para los cuatro días libres del 2 al 4 de mayo. Si estás pensando en viajar, sumamos algunos paquetes de agencias y un par de escapadas a tu lista de ideas. En distintos lugares del país o en Uruguay, ofertas para diferentes gustos y bolsillos.

Valle Encantado

Tirolesa, visita a pueblos como Rodeo, Chinguillo y a la Cuesta del Viento y un día completo de trekking hacia el Valle Encantado, en la provincia de San Juan completan esta propuesta de turismo aventura para el próximo feriado. Salida del 1 al 4 de mayo.
Más info
La lunita
T:  53526731
C. 15-6054-3442
Mail I Web

Bariloche

La propuesta para conocer Bariloche antes de la nieve incluye 3 noches en el View Hotel Boutique y una completa excursión que comienza en la ciudad y recorre los principales puntos de la costa del lago Nahuel Huapi. Entre ellos se encuentran Playa Bonita y el Cerro Campanario, con su aerosilla que lleva a la cumbre desde la cual se pueden ver los lagos Nahuel Huapi y Perito Moreno. Además visita la laguna El Trébol, las penínsulas San Pedro y Llao Llao, la isla Victoria, los cerros Otto, López, Goye y Catedral y Bariloche. El recorrido continúa hasta el imponente Hotel Llao Llao y la bella Capilla San Eduardo. Allí también está Puerto Pañuelo desde donde parten las embarcaciones para la Isla Victoria y el Bosque de Arrayanes, entre otros atractivos.

Incluye pasajes aéreos (LAN), 3 noches de alojamiento en el Hotel View con desayuno, transfers in/out y excursiones Circuito Chico y Cerro Catedral (s/ascenso).

Más info
Armá tu Viaje.Com
San Martin 683 piso 6° ´G´
T: (011) 4515.0440

Web 

Salta

Tres noches en la ciudad norteña son justas para conocer sus principales puntos de interés y alrededores. El plan incluye el alojamiento en el Sheraton de Salta y un city tour de tres horas que visita el centro histórico y comercial, pasando por la Plaza 9 de Julio, la Catedral, el Cabildo Histórico, la Iglesia de San Francisco y el Convento de San Bernardo, entre otros atractivos. Además descubre la villa veraniega de San Lorenzo y el Mercado Artesanal. Quienes quieran sumar más Norte pueden animarse a la excursión Quebrada de Humahuaca, que trepa hasta Purmamarca, Tilcara, Huacalera, Uquía, la Paleta del Pintor en Maimará y la ciudad de San Salvador de Jujuy.

Incluye pasajes aéreos (LAN), 3 (tres) noches de alojamiento en el Hotel Sheraton con desayuno, transfers in/out y city tour. Opcional Quebrada de Humahuaca.

Más info
Armá tu Viaje.Com
(011) 4515.0440
San Martin 683 piso 6° ´G´

Mail I Web


Piedra Naranja

Propone una escapada de aventura al pie de las sierras.Queda a unos 415 km de Capital Federal, pero vale la pena sumar un tironcito al viaje, sobre todo si la escapada es en familia. Este complejo con cuatro cabañas construidas a orillas de la laguna Brava, donde se puede practicar kayak, ofrece todo el paisaje de las sierras de Balcarce y un completo menú de actividades. Trekkings, vuelo de bautismo en parapente, rappel, cabalgatas y mountain bike son algunas de las opciones.
Más info
Piedra Naranja. RN 226, Km 43, Balcarce.
C: (02266) 15 55-0142

Mail I Web

Colonia del Sacramento

Al otro lado del Río de la Plata, para llegar pronto es preciso embarcarse con DNI en mano. Playas de arena, un encantador casco histórico y rinconcitos para comer bien son las claves de este destino preferido por parejas.
Sin tráfico, sin peajes, subirse al ferry ya es desconectarse. Del otro lado del Río de la Plata, las costas de arena clara conforman verdaderas playas desde las que se ve una Buenos Aires minúscula; el atardecer sobre el agua es un rito, y el chivito al paso, la versión local del asado. De ese otro lado, el casco histórico protegido por la Unesco desde 1995, desconoce el ruido de colectivos y bocinas furiosas. Sus 33 manzanas de calles adoquinadas, faroles y diminutas casitas del 1600 se recorren mejor a pie, en bici, o a lo sumo, en scooter o carrito de golf.
El plan es pasear a ritmo de pueblo, alternando paradas gourmet con otras en los principales hitos históricos, como el Bastión de San Miguel, una muralla construida por los portugueses en 1745; la Calle de los Suspiros, que se dejaban escuchar desde los burdeles que funcionaban en esa petite cuadra siglos atrás; el Portón de Campo (1745) y su puente levadizo; el Faro (1857), que es uno de los hot spots para contemplar el atardecer; el Museo del Azulejo, con su colección de mayólicas donada por Carlos Páez Vilaró, y la Basílica del Santísimo Sacramento.
Cuando el sol acompaña, vale la pena reservarse unas horitas para ir más lejos. En las afueras –no más de 30 minutos–, también suceden cosas lindas como Blancarena, un restaurante donde Cali prepara un menú sorpresa para disfrutar bajo los árboles.
Ahí nomás las playas son la tentación para pasar una tarde de mate y charla sobre la arena.
Colonia es linda en cualquier época, pero sobre todo durante la semana, cuando las playas están vacías y el casco solitario parece una escenografía montada para uno, o mejor dicho, para dos.

Más info: Comer y dormir en Colonia del Sacramento.


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CHICOS ACA LES PASAMOS ALGUNAS ESCAPADAS PARA SEMANA SANTA

Todavía no tienen planes para Semana Santa pero están con ganas de escaparse: a menos de 100 km, 200 km, 300 km y 400 km.

EL TIZON

Es un hotel de campo próximo a Gowland, en una propiedad de cuatro hectáreas. “Desde el obelisco son 80 km”, aseguran sus dueños. Llegar es fácil pero no evidente, y en este detalle reside parte de su encanto.
Un verdadero refugio rural donde reciben y atienden sus dueños, José –Pepe– Milesi y Silvina Picchioni, con toda informalidad y mucha calidez.
La historia de la propiedad se remonta a 1930, cuando el médico Estanislao Milesi adquiere de Nazar Anchorena un campo en Gowland, a ocho kilómetros de Mercedes. Ese campo formaba parte de la estancia Altamira, de Nicolás Lowe, un hacendado y filántropo irlandés asociado al progreso de la zona. 
La casona es de fines del siglo XIX, con paredes de 40 centímetros de ancho y techos altos, fue reciclada en 1995 y luego ampliada cuando Silvina y Pepe decidieron brindar hospedaje. Se respetaron los techos con tirantes y tejuelas y las aberturas originales, muchas de ellas de cedro y pinotea. Hoy El Tizón ofrece habitaciones singles, triples y cuádruples que se adoman a una gaería, climatizadas con calefacción a caldera y radiadores, y aire acondicionado. Además, dos salones para reuniones empresariales o fiestas familiares, más un comedor para 80 personas y otro para 200. No falta un quincho con hogar a leña, rincón favorito en los días invernales. 
Costumbre de Pepe es esperar a sus huéspedes a la salida de la ruta 5, en la colectora cercana al peaje de Olivera, en su camioneta. Un gesto de amabilidad muy campera. El camino a la casa de campo (a unos mil metros) es entoscado y de ripio gracias a la gestión de sus dueños; corre paralelo a las vías del ferrocarril Sarmiento, bordeado por pastizales de la Reserva Natural Arroyo Balta y por plantaciones de maíz y de soja. El final del recorrido llega con el cruce de las vías, sin otro aviso que el de un cartelito que reza “Cuidado con el tren”, y la tranquera a la vista.
Pepe es muy buen cocinero. Sus ravioles son sencillamente riquísimos. Él y Silvina tienen un hijo que heredó el nombre de su abuelo Estanislao. Y también una ovejera divina, Azúcar. Así que por supuesto, aquí aceptan niños y mascotas.


DATOS ÚTILES
C: (011) 15 4993-0475
campoeltizon@gmail.com
www.hoteldecampoeltizon.com.ar
Desestime las coordenadas de GPS que figuran en la web; obligan a ir por Gowland y se complica. Mejor coordine con los dueños cómo ir. Tarifas de invierno.

SAN PEDRO

A 170 km de Buenos Aires es la escapada ribereña, la de los cítricos y los viveros, y la de la ensaimada que trajeron los inmigrantes mallorquíes, entre otros dulzores.
Se puede ir y volver en el día, se llega por autopista, y alcanzan menos de dos horas para encontrarse entre quintas de duraznos y naranjos, las hileras de rosales de los viveros y las barrancas sobre el río Paraná.
Una buena alternativa para admirar el Paraná es la plazoleta Fray Cayetano Rodríguez. Allí, en lo alto de un barranco, está El Vagón, un pintoresco carrito que simula ser un antiguo coche de tren donde Fabián, Tomás y Nancy preparan ricos sándwiches y pizza casera al paso.
En este pueblo de casas bajas y prolijos jardines, bicicletas atadas a las rejas antiguas y gente que pasea sin apuro es lindo perderse y sorprenderse con una construcción como el “Castillo Francés”, en la esquina de Perón y Pelleriti. Este ejemplar del estilo Art Nouveau fue construido en 1914 por pedido del agrónomo francés Henry Garret, que dejó su tierra para trabajar en la destilería de alcohol La Estrella. Hay varias construcciones con historia, y también alguien que sabe contarlas muy bien. Se trata de Álvaro, el museólogo propietario de la casa de antigüedades La Puerta de San Pedro. Allí atesora incontables objetos que están a la venta y exhibidos como en un museo, que él mismo guía.
Fuera de la arquitectura y el río, cabe decir que la propuesta sampedrina es, sobre todo, una gran maratón gastronómica. La más conocida está en las afueras, en La campiña, la archiconocida chacra de los conductores televisivos Mónica Cahen D'Anvers y César Mascetti, que abrieron la tranquera al público con una huerta, más de cien mil frutales, juegos para chicos y un restaurante con piano en vivo.
En la ciudad, las protagonistas son las empanadas gigantes de la confitería La Perla, preparadas con una masa casera bien sequita y mucho relleno. La más pedida es “corderito pampa”, que lleva cordero, cebolla, tomate, verdeo y aceitunas negras. Allí también amasan la famosa ensaimada: un bollo dulce formado por una tira de pasta hojaldrada dispuesta en espiral, fiel en su aspecto al modelo que trajeron de Mallorca los inmigrantes de las Baleares. Aquí revisitada y enriquecida con dulce de leche o crema pastelera, San Pedro se jacta de ser la capital nacional de la ensaimada.
La novedad en cosas ricas es el Almacén de Pasteles. Luciana Mattera y Agostina Pelorosso estudiaron en el IAG y se instalaron en San Pedro con una propuesta muy alejada de la ensaimada. Un local de estilo shabby-chic donde preparan deliciosos cheesecakes, muffins, budines y alfajorcitos para llevar. Conclusión: vayan con hambre.


DATOS ÚTILES
Dónde dormir
Hotel y Marinas Howard Johnson
Av. España 740.
T: (03329) 43-1200.
www.hjsanpedroresort.com.ar
Resort con 56 habitaciones sobre la costa y spa. Paquete de dos noches: desde $2.150 por persona en base doble con media pensión sin bebidas y un masaje armonizante, entre otros beneficios.

Howard Johnson Centro
Mitre 425 San Pedro
www.hjsanpedro.com.ar
T: (03329) 43-1000

Dónde comer
La Perla
Mitre 941
T: (03329) 43-0394
www.laperlaconfiteria.com.ar
Ensaimadas y empanadas gigantes.

Bonetti
Río Bamba 630.
T: (03329) 42-2617. La casa de las ensaimadas

La Buena Moza
Mitre y Ruíz Moreno.
T: (03329) 42-2606. Heladería.

Almacén de Pasteles
Mitre 333
T: (03329) 43-8736
Martes a domingos de 10 a 20.

La Campiña de San Pedro
T: (03329) 440-000 (int. 102).
www.lacampinia.com.ar
Viernes, sábados, domingos y feriados. Imprescindible reservar para almorzar.
Plazoleta Fray Cayetano Rodríguez Pellegrini y Bv. Paraná. Punto panorámico.

La Puerta de San Pedro
Bv. Moreno 114
T: (03329) 43-7791
Muebles antiguos de estilo, arañas, cuadros y adornos.

SAN NICOLAS


 Más cerca de Rosario que de Buenos Aires (a 70 y 230 km respectivamente), esta ciudad ribereña de marcado perfil religioso e industrial es depositaria de uno de los capítulos más relevantes de la historia argentina.
Fue fundada por Rafael de Aguiar el 14 de abril de 1748, un devoto de san Nicolás de Bari que no dudó en adjudicarle ese nombre a la aldea.
Esta ciudad de casi 150 mil habitantes se adjudica no pocas iniciativas en el desarrollo social y económico del país. Aquí tuvo lugar la firma del Acuerdo de San Nicolás, en la llamada Casa del Acuerdo –hoy museo–, donde los representantes de las provincias, convocados por Urquiza, firmaron, el 31 de mayo de 1852, el pacto que dio lugar a la Constitución Nacional. En 1872 se editó el primer periódico –El Progreso– que tuvo la provincia. A fines del siglo XIX surgió el prestigioso establecimiento textil La Emilia (1892) y diez años antes, el frigorífico La Elisa, número uno (aseguran) del país y de Sudamérica. También aseguran que los primeros tranvías a caballo circularon por las calles de San Nicolás, y que la iluminación a gas de hulla en los pueblos del interior fue estrenada aquí. Un hecho significativo fue la inauguración de la Escuela Normal Mixta (1888), que dirigió Francisca Gertrude Armstrong, una de las maestras estadounidenses llegadas al país por iniciativa de Sarmiento.
El presente de esta ciudad ubicada a orillas del río Paraná, devuelve al visitante la imagen severa propia de las urbes industriales. Al paisaje siderúrgico se opone la “nueva” costanera que llega hasta la entrada del Parque Regional Forestal y Botánico Rafael de Aguiar, área protegida de bañados, islas y barrancas de 1.500 hectáreas.
Más allá del turismo religioso que la identifica como destino místico –la aparición de la Virgen María del Rosario, hace tres décadas, convoca a miles de fieles cada 25 de septiembre–, San Nicolás amerita un recorrido por sus edificios más emblemáticos. El Museo y Archivo Histórico Municipal “Primer Combate Naval Argentino”, que se detecta a pocas cuadras de la mencionada Casa del Acuerdo; el Pequeño Colón –como llaman al Teatro Municipal Rafael de Aguiar, inaugurado en 1908, bellísimo por dentro–, considerado uno de los mejores teatros líricos argentinos; el muy interesante Museo Internacional del Mosaico Contenporáneo, y ese referente singular que es el icónico Colonial, hotel de época cerrado a fines de los 80 y reinaugurado con todos los brillos en 2001.


DATOS ÚTILES
Dónde dormir

Hotel Colonial San Nicolás
Av. Savio 2195.
T: (03461) 46-2222
reservas@hotelcolonialsannicolas.com
www.hotelcolonialsannicolas.com
Edificio de arquitectura neocolonial clásica, ubicado frente al Golf Club. Hoy cuenta con 106 habitaciones. Restaurante, bar, salones, gimnasio, spa, piscina, solarium, tenis y minizoo.

De los Arroyos
Mitre 384
T:(0336)4456997/98/99
reservas@delosarroyosapart.com.ar
www.delosarroyosapart.com.ar
Apart hotel de diseño, muy céntrico, con piscina en la terraza. Decoración sobria.

San Nicolás Plaza
Nación 144
T: (0336) 442-5800/1238
reservas@snplazahotel.com
Hotel corporativo a metros de la peatonal, de 73 habitaciones muy bien equipadas. Hidromasaje en las suites. Salón de convenciones, spa con pilates, sauna seco, gym. Restaurante.

Dónde comer
El Café de la Plaza
Mitre y Sarmiento
T: (0336) 445-5900
Frente a la plaza Mitre, un clásico de San Nicolás con oferta de platos muy argentinos; buen servicio, precios lógicos. Tiene clima. Vive lleno.

La Chacra
Belgrano 200
Buena parrilla y mejor atención.

La Mira
Bartolomé Mitre 96
Aquí la tendencia es la comida tapada (capas de salsa por encima), pero muy apreciada por los locales. Mediodía y noche.
Paseos y excursiones
Casa del Acuerdo de San Nicolás
Nación 143
Visitas guiadas. T: (03461) 42-1452.
A pocas cuadras está el Museo y Archivo Histórico Municipal “Primer Combate Naval Argentino”.

Museo Internacional del Mosaico Contemporáneo
9 de Julio 82
T: (03461) 42-2991
Lunes a viernes + domingo, de 9 a 12.30; sábados y feriados de 16 a 20.

Teatro Municipal Rafel de Aguiar
Nación y Maipú
T: (03461) 42-3009
Restaurado en 1998, tiene capacidad para 800 personas. Impactante. Visitas de lunes a viernes de 7 a 19.

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SALIDAS, ESCAPATE EN BUENOS AIRES
UN FINDE A LA ESTANCIA SAN PABLO MIRA Q PIOLA

Dentro de un complejo de chacras, funciona este hotel de campo en lo que supo ser el casco de una histórica propiedad rural. Queda en San Miguel del Monte, a sólo 100 km de la capital.

Estancia San Pablo. Autor: Santiago Ciuffo.

El bar del casco de la Estancia San Pablo. Autor: Santiago Ciuffo.

Una de las habitaciones antiguas del casco de Estancia San Pablo. Autor: Santiago Ciuffo.

Hall de distribución que lleva a las habitaciones de la Estancia San Pablo. Autor: Santiago Ciuffo.

En bici por los alrededores de la Estancia San Pablo. Autor: Santiago Ciuffo.

Un boulevard de plátanos, pinos y eucaliptos antecede al impactante casco de estilo art nouveau que se erige en las afueras de San Miguel del Monte, al sureste de la ciudad de Buenos Aires. En la cima de su agudo techo de tejas coloradas, una campana permanece inmóvil a pesar de que la brisa agita las hojas de las araucarias, las palmeras egipcias, el pindó, los tilos blancos y de tantos otros árboles, arbustos y enredaderas. Esta combinación de vegetales venidos de distintas latitudes habla del sello de Charles Thays, encargado de diseñar las cinco hectáreas de parque que rodean el casco de la estancia San Pablo.
La inmovilidad de la campana no es casual, puesta allí para musicalizar el paso de las horas que solía marcar el reloj francés, construido a medida de la casona y ubicado en la fachada principal, sobre un notable balcón con balaustrada que mira al campo llano. Sus agujas negras dejaron de girar un día, entre 1890 y 2011, a las 2.20. Desde entonces, algunas cosas han cambiado y otras permanecen inconmovibles, como la campana.


Desde Francia

Rosales añosos delinean el contorno irregular de la casa y guían hacia la puerta principal. Su estructura de madera y sus vidrios, protegidos por un minucioso trabajo de herrería, viajaron desde París para ser parte de esta residencia señorial que perteneció originalmente al general Díaz Vélez. Las tierras no habrían llegado a sus manos si él no hubiese participado, junto a Manuel Belgrano, en las guerras por la independencia; por eso el estado argentino le otorgó 3 mil hectáreas por sus servicios prestados a la patria.
Manuela, la hija de Díaz Vélez (tuvo cuatro hijos), se casó con el vasco Andrés Egaña y, en 1863, quedó a cargo de la estancia. El transcurrir de la vida hizo que la propiedad fuera trepando ramas del árbol genealógico por la vía paterna y hoy esté en manos de Guillermo Egaña; este tataranieto del general fue quien decidió, en 2005, abrir las puertas de San Pablo al público.
Junto con su socio, Jorge Fernández, y su hijo, que estudió hotelería en los Estados Unidos, se propusieron crear un auténtico hotel en medio de la pampa húmeda. El resultado es San Pablo, donde no están los propietarios oficiando de anfitriones ni los ambientes son escenarios de época con objetos y mobiliarios históricos (con alguna que otra excepción), ni se proponen paseos en carros o sulkies, ni  asados a la cruz ni ninguna de esas distracciones propias de las estancias. 
En esta propiedad de 357 hectáreas (repartidas entre chacras particulares y montes vírgenes), lo único que prevalece como testimonio de lo que fue la estancia es la estructura edilicia de la casa principal. Su arquitectura reluce, producto de un cuidado trabajo de recuperación y remozado, mérito de Guillermo. Arquitecto de profesión, se encargó de poner en valor cada ambiente del casco, sobre todo los tres que conforman la planta baja.
Al hall central –con pisos calcáreos originales– dan las puertas de doble hoja de la biblioteca, el comedor y el bar. Las paredes de la biblioteca, pintadas de color ocre, se ven embellecidas por una chimenea estilo imperio –copia de la que se encuentra en la sala de firma del Palacio Fontainebleau, en la ciudad homónima, Francia– y uno de los pocos muebles de época que el hotel conserva, en el que se atesoran libros antiguos, muchos de ellos en francés. 
En el ambiente contiguo funciona el restaurante San Pablo (abierto al público), espacio bendecido por una luz natural que se proyecta sobre la boisserie de roble de Eslavonia a la hora del desayuno. El desayuno es de hotel, modalidad americano (sin bien no incluye huevos revueltos).
Fue decisión de Guillermo pintar de rojo tomate las paredes del bar. Su objetivo, realzar una pintura original de 1800 que cuelga sobre la dorada chimenea dorada. Un dato interesante: el diseño que muestra el piso de madera es el mismo que el de los del Palacio Errázuriz, y no se trata de una mera coincidencia; sucede que el piso de San Pablo fue revestido con los sobrantes de material que se remataron, tiempo atrás, en el actual Museo Nacional de Arte Decorativo. Este ambiente es uno de los más frecuentados por los huéspedes, sobre todo por quienes adoran acodarse en la barra hasta la madrugada.
Una escalera de roble de estilo francés lleva a la primera planta, donde se alojan un baño original y 4 habitaciones de lujo. Tres de ellas cuentan con baño privado, y el descanso tiene lugar en confortables camas king size. Equipadas con aire acondicionado frío/calor, las bajas temperaturas se compensan con la calidez de una caldera a leña.
Fuera del casco principal, las antiguas caballerizas y una antigua construcción se transformaron en otras nueve habitaciones, todas con acceso independiente al parque y baño privado. En ellas se puede apreciar la creatividad de Guillermo, que restauró muebles antiguos o creó nuevas piezas reciclando otras en desuso.
A todos estos espacios, disponibles para los huéspedes, se suman una piscina elevada con solarium, una cancha de tenis de polvo de ladrillo y un spa con ducha escocesa, sauna, baño finlandés y sala de masajes. Y para los cultores del movimiento que se demuestra andando, están las áreas de monte virgen que piden ser recorridas a pie, en bicicleta o a caballo.
San Pablo es un logrado equilibrio entre los apacibles paisajes rurales de llanura infinita y los servicios propios de un hotel.



DATOS ÚTILES

Ruta 215 Km 101, San Miguel del Monte. T: (02324) 15-46-6991. www.chacrasdesanpablo.com
En invierno, la doble, desde $680 por persona. Incluye dos días y una noche con pensión completa con bebidas, copa de licor con brownies caseros, acceso libre al spa y actividades.

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VACACIONES EN BOCAS DEL TORO EN PANAMA...LA TENIAS...

Bocas del Toro es la capital de Isla Colón, la principal más turística y poblada de varias islas y cayos desiertos en el caribe pañameno. ¿Estuviste ahí?

Autor: Carolina Reymúndez.

Las aguas transparentes de Bocas de Toro en el caribe panameño.

Autor: Carolina Reymúndez.

El patio trasero del pueblo de Bocas del Toro en Panamá.

Autor: Carolina Reymúndez.

Viejo bus panameño de los que casi no quedan.

Estrella de Mar. Autor: Carolina Reymúndez.

En la Playa de las Estrellas, Panamá

Muy cercano al paraíso. Autor: Carolina Reymúndez.

Hotel Punta Caracol en Bocas del Toro, Panamá

Antes que el turismo, a principios del siglo XX, llegó United Fruit Company, una empresa que comercializaba bananas. Talaron parte de la selva y plantaron grandes extensiones plátanos. En la isla hubo galpones para su procesamiento, rutas, puentes, canales y puertos. Los bocatoreños vivían del trabajo en esas fincas. Durante años, hasta que la compañía se mudó, fue la principal fuente de trabajo del archipiélago. Actualmente, con el nombre Chiquita Brands International sigue presente en la región.
Bocas es un pueblo chico –con un barrio llamado Saigón porque es flotante–, varios hoteles, todavía ningún resort, un puñado de restaurantes, supermercados, tiendas de artesanías. Pero lo cierto es que para unos días en Bocas del Toro el pueblo es lo de menos porque uno se la pasa entre el mar y el hotel.
El taxista que me lleva al aeropuerto repite una frase que dijo el músico Rubén Blades mientras fue Ministro de Turismo de Panamá, entre 2004 y 2009. “Panamá tiene más flora y fauna que Estados Unidos y Canadá juntos”. Lo dice orgulloso de su país, mientras por las ventanillas entra el paisaje verde-selva que se ve a los costados.
Lo recuerdo ahora que bajo del Fokker para veinte pasajeros que me trajo a Bocas del Toro porque lo primero que veo, antes incluso que el mar, son las plantas, los crotones, las palmeras, las heliconias, los palos de agua. Esto se parece más a un vivero que a la salida de un aeropuerto. O quizás lo recuerdo porque el otro día leí que le pusieron el apellido del panameño famoso a una nueva especie de araña –negra, peluda, de temer– encontrada acá mismo, en Bocas. Es una tarántula: Ami bladesi.
Bocas del Toro es un archipiélago en el Caribe, a unos cuarenta kilómetros del límite con Costa Rica. Son nueve islas principales y más de doscientos islotes y cayos repletos de palmeras, la arena es blanca y fina, el mar, turquesa y cálido y el agua, calma. Es un destino para unas vacaciones perfectas dicen. La temperatura ronda los veintisiete grados todo el año, puede llover un rato, pero enseguida vuelve el sol. Hay papaya, ananá, sandía, maracuyá, mango, coco. Todo fresco. Y para donde uno mire se ve el mar.
Islas y cayos desiertos
Con tantas islas hay muchas playas; se puede elegir cada día una distinta. El capitán Romel Bowell y su marinero Zabid Bryan me llevan a varias: en lancha, rodeando los cayos, entre manglares, recovecos solitarios, una isla de pájaros y hasta una bahía con treinta veleros. En Bluff la playa es larga y la arena, amarilla, y en uno de los Cayos Zapatilla la arena parece harina cuatro ceros de tan blanca y fina. De un lado del cayo vi las huellas de las tortugas carey que vuelven al mar después de desovar y encontré una tortuguita que no podía llegar al agua porque se había quedado atrapada en la arena. 
En Cayo Coral y en Punta Caracol es posible hospedarse en unas cabañas lejos de todo y en Red Frog hay unas ranitas rojas minúsculas que si llueve o llovió hace poco le ponen pintas rojas a todas las plantas.     
Cerca de Playa Polo, me cuenta el marinero Zabid, tienen mansión los famosos. Habla de Michel Jordan, Beyoncé, Shakira, pero no está confirmado. No es fácil entenderles cuando hablan porque tanto Zabid como Romel aprendieron español de grandes y no les interesa mucho. Ellos se manejan en guari guari, el dialecto de la Isla Bastimentos, donde viven, y en inglés. No escuchan salsa, sino reggae de Jamaica, grupos como Mavado y Jah cure. Los bocatoreños de la isla de Bastimento suelen ser negros, como Romel y Zabid, que tienen tatarabuelos jamaiquinos. A comienzos del XIX se establecieron familias adineradas que venían con sus esclavos. Cuando se abolió la esclavitud, ellos se quedaron en Bocas y se convirtieron en pescadores o empleados de las fincas bananeras.
El dialecto guari guari o créole panameño es una mezcla de inglés mal hablado con algunas palabras en español y otras de la lengua de los indígenas ngäbé buglé.
En Bocas del Drago probé patacones (plátano frito) rellenos de langosta, y muy cerca, en Playa de las Estrellas, conté por lo menos treinta estrellas de mar de color fuego... comprobado: un destino para unas vacaciones perfectas.



Por Carolina Reymúndez. Extracto de la nota publicada en revista Lugares nº 211

ESTA NOTA LA AUSPICIA

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MENDOZA,A POCOS DIAS DE LA FIESTA DE LA VENDIMIA UN RECORRIDO POR LAS BODEGAS...UNA OPCION

En bicicleta, con equipo para cosechar o incluso en globo, las nuevas visitas a bodegas y viñedos van mucho más allá de la clásica degustación..

Hubo lluvias, heladas tardías, granizo y hasta una tremenda ola de calor a fines de 2013. Así y todo, las uvas mendocinas resistieron los embates del clima, aunque este año se espera una baja en la producción en relación con la temporada anterior. Pero los cosechadores, tijera en mano, ya están listos para cortar racimos y llenar tachos.
Mientras los camiones salen de las fincas cargados de la fruta redonda y madura, los actores que llenarán el teatro Frank Romero Day ensayan coreografías y dan las últimas puntadas a los trajes. No es un secreto: la Fiesta de la Vendimia, que este año se celebrará del domingo 2 al martes 11 de marzo, son palabras mayores en Mendoza. Con decir que el año pasado unos ladrones robaron de una joyería la corona de la Reina Nacional, valuada en 30.000 dólares, y al darse cuenta de lo que realmente tenían en sus manos la devolvieron (no así las otras joyas).
En el gran show participan más de 800 bailarines y actores. Este año, la novedad era que Julio Iglesias animaría una de las repeticiones, pero la suba del dólar dio una vuelta de timón a los contratos y a último momento se descartó la animación del cantante español. Sí está confirmada la presencia del cantautor mexicano Armando Manzanero, además de artistas nacionales como María Marta Serra Lima y Chico Novarro, bandas de rock como Tan Biónica y Babasónicos, y el Chaqueño Palavecino y Soledad, en clave folklórica.
Más allá de las repeticiones y del acto central, que será el sábado 8, también en las principales avenidas céntricas se congregarán miles de personas para el desfile de carrozas, junto a un despliegue de jinetes con atuendos típicos. Además, marcharán orgullosos los paisanos con mulas, carros de carga, de cosechas y carretas, como símbolo del trabajo rural y del cruce de la Cordillera -en 1817- por el Ejército de los Andes.
Por ser la celebración máxima de la provincia, desde el Ministerio de Cultura mendocino aseguraron que los precios de las entradas y sus tres repeticiones serán los mismos que el año pasado, cuando las más caras costaron $ 180 y las más económicas, $ 40.
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¿Cuándo fue que las bodegas dejaron de ser galpones sombríos al fondo de una casa, donde la uva se pisaba a pata, para convertirse en lo que son hoy? Hablamos de arquitectura rupturista, de alojamientos dignos de Châteaux Relais, restaurantes aplaudidos en todo el mundo, espacios boutique, spas con tratamientos de vinoterapia, emprendimientos inmobiliarios paralelos y hasta galería de arte in situ .
Entre las más de 800 bodegas mendocinas, un 10% tiene un ojo puesto en el turismo, con la infraestructura adecuada para organizar visitas guiadas y degustaciones (algunos recorridos son gratuitos; otras bodegas cobran tarifas mínimas). De ahí en adelante, prácticamente se puede hacer de todo en medio de los viñedos, desde jugar al golf o andar a caballo hasta volar en globo.
El consejo más elemental es no visitar más de dos bodegas por día. Si no, no se disfruta ninguna. Y aunque hay propuestas para recorrer algunos viñedos en bicicleta ( mrhugobikes.com ; mendozabikers.com ), lo habitual es planear la tournée en auto.
Básicamente, Mendoza cuenta con tres grandes regiones vitivinícolas, que se diferencian unas de otras por las características de sus suelos y clima. Éstas son sus principales bodegas de atractivo turístico:

MAIPÚ:

muy cerca de la capital (16 kilómetros), es la región donde nació la historia del vino mendocino, donde se construyeron las primeras bodegas, algunas de las cuales hoy tienen más de cien años.
Bodega La Rural: Felipe Rutini levantó su bodega en 1895 y la llamó La Rural porque estaba en un páramo. Frente a la casa familiar en la que vivió el pionero se instaló el Museo del Vino San Felipe. Cuenta con 4500 piezas, entre herramientas de tonelero, vasijas de barro cocido de la época colonial, elementos de laboratorio y medio centenar de carruajes.
Bodega López: en 1898, el malagueño José López Rivas puso el primer ladrillo de esta casa, que continúa en manos de la misma familia fundadora.
Bodega Trapiche: en su larga historia (data de 1912), fue una de las pioneras en la exportación (hacia 1920 tenía marcas en 20 países). Esta monumental bodega de estilo florentino es tan grande que por su flanco pasaba el ferrocarril. Conserva también su propio museo con elementos y maquinarias originales de comienzo del siglo XX. La visita se puede hacer de lunes a domingos (desde 50 pesos, con degustación de tres vinos), con reserva previa. Otra centenaria, Suter, del mismo grupo, en San Rafael, también ofrece visitas gratuitas.
Finca Flichman: las visitas comienzan en el edificio principal, de 1873, y conduce a la sala de barricas, la cava y el museo, para culminar con una degustación. Se realizan de lunes a sábados y son gratuitas.

LUJÁN DE CUYO:

también a pasos de la ciudad (18 km), la región es conocida como Tierra Malbec, porque aquí se sembró por primera vez la cepa originaria de Burdeos. Tiene más de 50 bodegas para visitar, entre ellas:
Catena Zapata: además de sus buenos vinos, la bodega es famosa por su arquitectura, una exótica pirámide tipo maya al pie de la Cordillera, en Agrelo. En Rivadavia se encuentra la Casona de los Catena, con habitaciones de lujo y alta gastronomía en medio de viñedos.
Nieto Senetiner: fundada por dos familias de inmigrantes italianos a fines del siglo XIX. Además de las típicas visitas y programas para hacer la experiencia de cosechar, en Vistalba proponen degustaciones con tablas de magníficos quesos artesanales maridados con vinos de la casa.
Luigi Bosca: las novedades turísticas en esta bodega pasan por El Paraíso, la finca de 295 hectáreas. La casona se acaba de reciclar para utilizarla para lo que han dado en llamar la experiencia Luigi Bosca : eventos premium, reuniones de negocios de alta gama, degustaciones con los vinos Gala, Los Nobles e Icono, y wine classes (sesiones de degustación, maridaje, blending) y experiencias gourmet (maridajes especiales con distintos productos). Una curiosidad: el vía crucis del escultor Hugo Leytes, con 14 altorrelieves sobre hormigón armado que relaciona las etapas de la fabricación del vino con las estaciones de la pasión de Cristo.
Bodega Norton: en 1895 el ingeniero británico Edmund James Palmer Norton abandonaba el negocio del ferrocarril que lo trajo a la Argentina para levantar su viñedo. Desde entonces, la bodega que lleva su apellido se cuenta entre las que exportaron el primer malbec (1974).
Ruca Malén: nació en 1998 de la mano de Jean-Pierre Thibaud y Jacques Louis de Montalembert. Su restaurante, a cargo del chef Lucas Bustos, acaba de ser distinguido en la categoría Mejor experiencia en restaurante de bodega del mundo.
Bodega Séptima: perteneciente al grupo español Codorníu, fue construida con la técnica pirca, utilizada por los Huarpes para levantar sus muros. A sus clásicos programas de turismo sumó este verano las puestas musicales a cargo del violinista Rodolfo Castagnolo, en la terraza de la bodega y cuando cae el sol.

VALLE DE UCO:

es la zona más caliente del vino argentino. Por su mayor altura y las bajas temperaturas, logra vinos de altísima calidad. Situada a 80 km del cono urbano, es la región con mayor inversión de capitales. Nada de todo esto hubiera sido posible sin una tecnología que cambió la viticultura: el riego por goteo.
Salentein: debe su nombre a la tierra de origen de sus dueños holandeses. De arquitectura monumental, la bodega con forma de cruz tiene una capilla, una posada, un restaurante con vista a la montaña y un museo de arte de corte internacional como Killka, con una selección de arte argentino.
O. Fournier: es una de las construcciones más arriesgadas (la llaman el plato volador), pero también de claro sesgo ecologista. Para reducir al mínimo el uso de bombas, utiliza un sistema de flujo por gravedad.

Barrios privados, entre copas

Si antes la innovación estaba en montar un restaurante o una posada, la última tendencia bodeguera es el wine country. Es decir, proyectos inmobiliarios que capitalizan el sueño del viñedo propio, con casa a cielo abierto y enmarcada por montañas.
Como Tupungato Winelands, que además de las fincas privadas incluye un hotel boutique, cancha de golf de 18 hoyos y dos canchas de polo (creado por el grupo Burco América), o The Vines of Mendoza, otro proyecto millonario dirigido por el estadounidense Michael Evans y el mendocino Pablo Giménez Riili, donde se levantan 22 villas de lujo en medio de 600 h de viñedos, además del restaurante de Francis Mallmann y un espectacular spa. Entre otros complejos para billeteras abultadas, t está Atamisque Golf, que no sólo cuenta con bodega, fincas, cabañas y cancha de golf, sino también con criadero de truchas.

La ruta del vino, en colectivo

El Bus Vitivinícola es un producto turístico único en América del Sur: un servicio de traslado con cuatro salidas semanales que integra en su recorrido a destacadas bodegas. Con la compra de un solo ticket, los pasajeros pueden subir y bajar en las distintas paradas a lo largo del trayecto durante sus diez horas de duración, con la posibilidad de hacer degustaciones y catas, almorzar, participar en programas de cosecha o poda, hacer cabalgatas o simplemente comprar buen vino. Las salidas hacia el Valle de Uco Norte serán los viernes y domingos, con destino a las bodegas Atamisque, Andeluna y Salentein. Los martes y sábados, el bus hará el camino Valle de Uco Sur: bodegas Finca La Celia y O. Fournier.www.busvitivinicola.com

Rock & Wine

Son dos pasiones que combinan bien: el buen vino y la música. Así surgió el Wine Rock Tour, jornada de degustaciones y shows en vivo, que el sábado 3 de mayo celebrará su quinta edición con la Cordillera como telón de fondo, en la Bodega Monteviejo, de Valle de Uco. La organización del festival corre por cuenta de Marcelo Pelleriti, enólogo de Monteviejo, melómano (actualmente desarrolla un nuevo vino junto a Pedro Aznar) y músico de la banda The Cellars, y Pablo Molinengo, especialista en enoturismo de Clos de los Siete. La grilla de artistas aún no se anunció.www.winerocktour.com

Vení a cosechar, podar y volar

Familia Zuccardi fue una de las primeras bodegas en entender que el turismo enológico podía ofrecer mucho más que tanques y barricas. Así, armó el multipremiado restaurante Casa del Visitante, además de diferentes programas como Vení a Cosechar (desde el 1° de febrero y hasta fines de marzo), Vení a Podar e incluso Vení a Volar, nada menos que un paseo en globo para disfrutar la vista de los viñedos desde arriba.
También se ofrece el Classic Wine Tour, un paseo por los viñedos en autos antiguos, con tres paradas en cuarteles donde crecen las variedades cabernet sauvignon, malbec y chardonnay.
Si de propuestas originales se trata, también cabe mencionar el programa de Bodega Norton, Enólogo por un Día, donde el turista juega con porcentajes y varietales para crear su propio vino y hasta su etiqueta (cuesta $ 115 por persona).
Por su parte, Finca Decero (Luján de Cuyo) no se queda atrás, con clase de astronomía privada más degustación de vinos (antiguamente, algunos productores se valían de los ciclos de la Luna para realizar sus cosechas, técnica que vuelve a sonar fuerte).

Buena lectura en Casa Antucura

Ubicada en medio de un viñedo de 100 hectáreas, en Vista Flores, Valle de Uco, el wine château Antucura está construido alrededor de una biblioteca que alberga más de 8000 volúmenes en diversos idiomas y que tapizan las paredes de la galería superior. Como no podía ser de otra manera, además de sus ocho habitaciones cuenta con chimenea de piedra y billar.

Una fiesta inclusiva

Terminan los festejos tradicionales de la Vendimia y arranca otra de las fiestas más esperadas de Mendoza, que este año va por su 19° edición. La Vendimia Gay, también denominada Vendimia para Todos, ya tiene fecha: el sábado 15 de marzo. Se celebrará en el Stadium Arena Maipú y contará con la participación de figuras de la TV, artistas locales y drag queens de la provincia y el país. Los conductores a cargo serán Florencia de la V y Gabriel Canci. Hay elección de rey o reina, sin olvidar la consigna de resaltar los derechos y el orgullo homosexual.

En bicicleta por los viñedos

Casa Bianchi, la tradicional bodega de San Rafael, en el sur mendocino, además de las visitas y degustaciones ofrece un programa en bici para conocer los viñedos de una manera diferente. Bike Vineyards ofrece un extenso recorrido en bicicleta por los viñedos que dura 40 minutos y luego una degustación premium con vinos de alta gama de la línea Famiglia Bianchi y el espumante Extra Brut en La Cúpula (dura otros 40 minutos), el espacio más íntimo del corazón de la bodega, donde conducen los pasajes subterráneos. Hay que reservar una día antes y el costo por persona es de $165..

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 HOY TE PROPONEMOS

 UNA ESCAPADA CARMELO URUGUAY

ESTA NOTA ES PRESENTADA POR

Se acerca un nuevo fin de semana largo y, por si hicieran falta, le damos nueve de motivos para cruzar del otro lado del río y tratar de descubrir por qué cada vez más argentinos echan anclas en este encantador pueblito uruguayo. ¿Estuviste ahí?

BODEGA NARBONA

ESCENAS DE CARMELO DEL AUTOR-PAULA TELLIER

CAPILLA DE SAN ROQUE

GOLDEN GATE

PISCINA DEL AUTOR-PAULA TELLIER

VIÑAS DE CARMELO-PAULA TELLIER

En Carmelo conviven dos mundos. El de la pequeña ciudad de 18 mil habitantes quedada en el tiempo que ocupa la margen derecha del Arroyo de las Vacas en las proximidades de su desembocadura con el Río de la Plata, y a pocos kilómetros, el de los grandes desarrollos inmobiliarios y turísticos que han crecido a paso veloz, con inversores y famosos argentinos a la cabeza.
Los carmelitanos, tranquilos, agradecen principalmente al río. Gracias a él tienen mate y bizcochos en verano, pescado de río, aduana, prefectura y lanchas a Buenos Aires. Tienen camalotes, juncos y turistas que, aun con un cambio desfavorable, siguen llegando desde la Argentina. Y atardeceres mágicos sobre la playa Seré, que desde nuestra orilla no se ven. Y también la Punta Gorda, donde se juntan los ríos Uruguay y Paraná, y dan nacimiento al de la Plata, que arranca ahí mismo.
El puntapié inicial del turismo lo dio el hotel inaugurado en 1999 como Madison y operado desde 2002 como Four Seasons. Marca internacional de peso, para muchos de los que miran desde esta costa Carmelo es sinónimo del cinco estrellas. Desde su llegada a la otra orilla, el furor por la tierra uruguaya creció, a tal punto que en la zona de chacras conocida como Colonia Estrella, el propietario de una vieja casa tuvo que instalar un atípico cartel: “Esta casa NO se vende”. Otro, en plena ciudad, ajeno a la prolija estética de los barrios cerrados que crecen en las afueras, pintó su frente de amarillo y negro, los colores de Peñarol.
Así es Carmelo, el lugar donde “real estate” se escucha a cada paso, si bien el pueblo intenta a toda costa conservar su carácter.

1- Universo Four Seasons. El perfume de los eucaliptos invade el entorno y se deja sentir apenas se abre la puerta de la habitación. Un Buda de piedra aquí, una puerta tallada en Indonesia por allá, y el omnipresente río, al que se llega por pasarelas de madera. Los camastros diseminados sobre la playa de arena blanca y una luz diáfana que se mete, luminosa, por los ojos, la nariz y hasta dan ganas de abrazarla: es la sensación que brinda este rincón uruguayo tan particular, a sólo 6 km del pueblo.
Cuídenles la experiencia a los huéspedes”, le pide Felicitas Mendieta, directora de ventas del hotel, a la fotógrafa. No quiere que ningún clic indiscreto interrumpa el estado de bienestar permanente en el que viven los pasajeros, sumidos como están todos en ese mágico ambiente que acerca un pedacito del Sudeste Asiático a estas australes latitudes.
Son 24 comodísimas suites desarrolladas en dos niveles, y un poco más alejados del cuerpo del hotel, 20 bungalows más íntimos, con pequeño jardín propio y ducha al aire libre en medio del bosque. La piscina al aire libre cae escalonada en tres niveles y tiene doble cascada y deck.
Cada desayuno sorprende con un jugo natural del día: multifruta, ananá, durazno y naranja, sandía, las opciones son varias. Lo acompañan lácteos de granja Narbona, cereales de todo tipo, muffins, budines, medialunas dulces y saladas, panes varios, mermeladas caseras y opciones calientes, además de un “rincón saludable” con frutas e imperdibles cookies de avena y pasas, entre otros.
Pura es el restaurante principal con la comida más sofisticada. Lo complementan el Rio Bar, con una carta de piscina, y Mandara, bar de tapas y menú especial de invierno. En ellos, el chef ejecutivo Martin Erkekdjian (ex El Casco, de Bariloche) se luce con cartas de autor y estacionales, además de ejecutar platos tradicionales de forma distinta, según él, uno de los mayores desafíos de la cocina hotelera.
La esencia de jengibre que aromatiza el lugar, y el té de limón, miel y otra vez jengibre que recibe al huésped al entrar, es un clásico que identifica al spa del hotel. Ni hablar de la pileta climatizada cubierta, cuyos grandes ventanales dan directamente a la densa tranquilidad del bosque. El spa de 800 m2 cuenta con salas de relajación, sauna seco, gabinetes para tratamientos faciales, masajes y máscaras corporales, y equipos para hidroterapias. Además, clases de yoga, meditación y prana, gimnasio y bicicletas de paseo.
Aunque suficiente para pasarse varios días desconectado, el mundo Four Seasons no se limita al hotel, pues forma parte de uno privado mayor: el compuesto por Puerto Carmelo al que se tiene acceso si se está alojado en el hotel. Allí están el exclusivo club de campo El Faro con playa privada, su marina Puerto Camacho para quienes llegan por su propia lancha, crucero o yate, Carmelo Golf, Tierra de Caballos, y la bodega Narbona, con restaurante y wine lodge de estilo antiguo.Más información en: www.fourseasons.com/carmelo

2- Tuercas & fanáticos
El señor tiene arriba de 70 años, y circula orgulloso con su mujer en su Fiat 124 celeste de los años 70. Cuenta que tiene 58 mil kilómetros y que lo permutó hace tres años a “unos viejitos” así, todo original e inmaculado. Como él, son muchos los uruguayos y carmelitanos que adoran los autos viejos y circulan por acá con el orgullo de quien lo hace a bordo de un último modelo.
Es más: Uruguay es conocido por albergar un museo rodante, una de las mayores colecciones de coches antiguos que aún circulan. Los autos se usan a diario y le dan un toque retro a la escenografía urbana. Aquí llegan por supuesto también coleccionistas de todo el mundo en busca de estos preciados y restaurados tesoros.
Muchos de los autos americanos e ingleses que se ven de entre las décadas del 20 al 50 tuvieron un único dueño; la gente trataba al auto como a un miembro más de la familia”, describe el guía Fernando Auliso. Y explica que como las distancias son cortas y la gente trabaja cerca de donde vive, usan bicis y motos y el auto queda para el fin de semana. De los tantos argentinos que adoptaron Carmelo, muchos se han subido a la onda del auto antiguo. A modo de juguete, compran cachilas y camionetas viejas para moverse de un lugar a otro con el hechizo de otros tiempos.

3- Campotinto. Queda pegadita a la capilla San Roque y abrió en marzo de este año en una casa antigua reformada con excelente vista hacia los viñedos. La posada Campotinto tiene 25 hectáreas de zona rural, para experimentar al menos por un rato la vida de campo y el mundo de las vides local, ya que además de viñas tendrá pronto bodega propia. Es la idea de Diego Vigano -dedicado a desarrollos inmobiliarios- y su mujer Maui Barreiro, cuya vida transcurre por ahora entre Carmelo y Buenos Aires, y que delegan en una gerencia local el funcionamiento de la posada.
La decoración con muebles antiguos de los espacios comunes y de sus cuatro habitaciones se logró revolviendo, con la ayuda de una decoradora, toda clase de anticuarios y remates en Montevideo. En el jardín, una carpa de lujo comprada en África con cama y baldaquino, escritorio, TV y baño completo, aguarda como quinta habitación a quienes busquen más aventura y sofisticación.
Un destacado, el picnic gourmet entre viñas. Debajo de un gazebo con reparador techo de caña y cortinas blancas, panes y grisines caseros con queso parmesano, focaccia con orégano y aceitunas negras, quesos y embutidos de la zona, verduras y una buena copa de vino. Todo sobre mantel cuadriculado, abierto con reserva previa a quienes no se hospedan en la posada. El restaurante, basado en la cocina clásica italiana y de campo, también está abierto a todos. Más información: www.posadacampotinto.com

4- La Capilla de San Roque
En Colonia Estrella son todos devotos de San Roque. Tanto es así, que muchos de los chacareros descendientes de italianos y franceses que colonizaron la zona, eligieron el nombre Roque para bautizar a sus hijos. “Nuestras madres estaban embarazadas, y cuando les preguntaban el nombre que le iban a poner al nene, miraban la capilla y decían Roque”, explica risueño Roque Banchero. “Somos todos Roques”, remata.
Es que la Iglesia de San Roque se encuentra en el punto más elevado de la zona y su perfil blanco curvilíneo se ve desde lejos en medio del campo. Fue fundada en 1869 luego de que una plaga de cólera azotara Carmelo. Preocupados, los colonos peregrinaron hasta acá con un cuadro de San Roque, santo protector de epidemias. Pidieron por el cese de la enfermedad, y cuando ésta terminó decidieron levantar una capilla en agradecimiento. Todos los años en el mes de agosto, se realiza una multitudinaria peregrinación en que se coloca a la estatua del santo que siempre se representa acompañado de un perrito, una corona de oro y brillantes, y collares de inmensas monedas. Raquel Giribone tiene la llave de la capilla, que suele estar cerrada. Es preferible llamarla al (00598) 4542-7309/7323 para anunciar la visita. Camino de los Peregrinos s/n. Colonia Estrella.

5- Mundo Oliva. Complejo, armonioso y equilibrado. Así describe Dolores Longo un buen aceite de oliva. A lo largo de la visita también usará las palabras verde, fresco y vegetal para indicar aquello a lo que remite el aroma del aceite. Y sí. Frotar girando la copa de cata para que el aceite levante temperatura hace que los olores que se desprenden sean los del pasto recién cortado. Luego vine el buche, y la sensación que provoca el líquido en la boca y la garganta. Toda una nueva manera de aproximarse al aceite de oliva.
El mundo del aceite en el que incursionó Dolores fue para ella una novedad. “A los 60 años finalmente encontré lo que quería ser cuando fuera grande: almazarera”, dice riendo esta contadora “por mandato” que compró en 2009 una chacra y en 2011 tuvo la primera molienda propia. Para aprender, hizo pasantías en el norte de España en diez almazaras plantas de extracción, durante la puesta en marcha para la zafra y molienda. Tanto se apasionó y tanta energía le pone a su almazara, que su aceite tiene premio: Olivos de Oro y Prestigio de Oro en certámenes especializados en 2011 y 2012.
La aceitera de la familia Longo tiene un total de 15,000 árboles distribuidos en 30 hectáreas. Es artesanal: priorizan la calidad a la cantidad, y los volúmenes que fabrican son pequeños y con “atención personalizada” para obtener aromas y sabores de las tres variedades de aceitunas que manejan. Tan personal como las visitas guiadas, que hace la propia Dolores de su pequeño emprendimiento. Visita guiada con cata: entre 270 y 360 $u (pesos uruguayos)  por persona según número de gente. De la cosecha se participa entre marzo y mayo. Datos útiles: Km 270 ruta 21. T: (00598) 93704444. www.familialongo.com.uy info@familialongo.com.uy

6- Lo de José Castro. Su galería de arte es totalmente impredecible y poco convencional. Se esconde detrás de un negocio de venta de objetos para la casa, y de una prolija ferretería por donde se entra. Arriba está su casa, y en el fondo su taller de esculturas. Lo único que indica que estamos en el lugar correcto es el cartel que dice “Castro” sobre la puerta.
José Castro se presenta como carpintero ebanista, pero es su faceta de artista la que queremos descubrir. En pocos minutos, antes de comenzar su clase de tallado, hace un repaso rápido de su historia, desde que llegó de Galicia a los 18, más los 56 años que lleva en Uruguay, sus largas jornadas de 14 horas de trabajo y cómo boceta su obra en papel antes de trabajar la madera, proceso que le puede llevar más de tres meses de trabajo hasta tener la obra terminada. Las elegidas para sus tallas son maderas nobles: cedro, nogal, fresno y quebracho en grandes o pequeñas dimensiones, y las herramientas, de todo tipo, forma y color. Cada una tiene una función.
Comienza su clase y deambulamos por su sala- taller. Cada rincón revela un ejército de pequeños personajes, a veces agolpados en una obra en bajorrelieve, otras con más libertad. Las esculturas son incontables, también lo son las horas que se pueden pasar acá descubriendo el detalle en la obra. Datos útiles: Martes a domingo de 10 a 12, de 15 a 19. Zorrila de San Martin 373- Carmelo, T: (00598) 4542-2749-098162634 www.escultorjosecastro.com

7- Finca y Bodega Narbona. El ambiente de la cava tan subterránea es mágico, y las degustaciones de vino tienen allí un sabor especial. Más aún si las acompaña la enólogaValeria Chiola, de jóvenes años y vasta experiencia. El edifico de Bodega Narbona comparte hectáreas rodeadas de viñas con Finca Narbona wine lodge de pocas y cuidadas habitaciones- dos de ellas en lo que fue el casco original de la bodega-, y con el restaurante del mismo nombre. éste está mirando la ruta en un viejo almacén de ramos generales y es parada obligada para quienes visitan Carmelo. Prueben la tabla de quesos, sobre todo el parmesano, la especialiad de la casa y las galletas de oliva que son una adicción.Datos útiles: Paraje Las Víboras, Ruta 21 km 264. www.narbona.com.uy

8- El puente giratorio. Lo llaman el Golden Gate carmelitano, por su color rojo, y es la postal ícono de la ciudad que hay que atravesar, pues según la inscripción “quien cruza este puente regresa, siempre regresa”.
Tiene en realidad tamaño Carmelo, donde la escala es otra, y fue construido en 1912 por una empresa alemana para permitir el paso de embarcaciones más grandes mediante el giro manual del puente. Del viejo puente, aquel que éste reemplazó, se ven las bases de madera semi-sumergidas en el arroyo.
Al puente giratorio es raro verlo en acción. Sucede cada tanto cuando tres o cuatro hombres giran las manivelas manualmente y ponen la estructura metálica paralela a la costa para dejar los barcos pasar.

9- El tannat
Es la uva insignia del Uruguay, originaria del sudeste francés, pero que encontró en estas tierras su lugar en el mundo. Es rústica y áspera, y da un vino intenso de gran cuerpo, de taninos más vigorosos que los del malbec y el merlot, que se llevan de maravilla con todo tipo de carnes y sabores fuertes.
En Carmelo, tierra de productores vitivinícolas desde hace más de 100 años, cuya ubicación geográfica entre los ríos de la Plata y Uruguay crea un microclima propicio para la maduración temprana de las uvas, está por todas partes. Pero no es la única, pues comparte tierras con otras cepas.
La Ruta del Vino es un paseo que se propone promover al turismo la vida entre viñedos para fomentar la zona como destino vitivinícola. Centrado en la campiña San Roque Colonia Estrella, abarca bodegas que producen vino para los distintos mercados: desde aquellas familiares chicas que venden su producción en damajuana para la gente de campo, hasta otras cuya producción se exporta a los más exigentes mercados.
El Legado es el sueño de Luis Marzuca hecho realidad por su hijo Bernardo. De ahí el nombre: quiso recuperar los viñedos familiares alquilados durante un par de décadas y armar una bodega con la cual transmitir la cultura vitivinícola que su padre tanto amó. El resultado, un emprendimiento a pequeña escala con la última tecnología.
También está Cordano, una de las bodegas que buscan pasar de la producción tradicional masiva en damajuana al embotellamiento y profesionalización de sus vinos. En el Almacén de la Capilla, un viejo almacén de campo decorado como antaño, ofrecen riquísimas picadas, venden los vinos y productos regionales.
Muy cerca, La Concordia, de los dueños de Posada Campotinto, es el primer barrio de viñas del Uruguay, una forma de vida ligada al disfrute en torno al vino con la posibilidad de participar de un viñedo. Para eso los lotes tienen viña, y cada dueño podrá producir un vino tannat con etiqueta personal. 
En Irurtia cumplen en un año un siglo de la primera vendimia. Se trata de la familia con más viñedos del Uruguay que va ya por la cuarta generación. Su fuerte es el tannat, pero el imperdible es el botrytis: un vino blanco licoroso de sobremesa que se obtiene de la variedad alemana de uva blanca gewürtztraminer, el efecto del sol y un hongo llamado botrytis, que da sabor y en la fermentación produce más azúcar. El hongo puede ser devastador y eliminar toda la viña, por eso se lo deja actuar sólo cada cinco años. www.elpaseodelvino.com

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